CRONICA DE MI VISITA A LA ESCUELA 49 DE MORENO.

Moreno. Espléndido día de sol pero muy frío. Participando del Encuentro Nacional de Escuelas de Gestión Social en la escuela Creciendo Juntos, de Paso del Rey.

Empieza el encuentro con unas palabras de la Secretaria General de SUTEBA Moreno. Da un mensaje firme, calmo y doloroso. Recuerda a Sandra y a Rubén. Los llama a estar presentes y todxs la acompañamos con los brazos en alto recordándolos y homenajéandolos. Después, uno de los profes de su orquesta, canta una canción que escribió en su memoria, a partir de la letra que ella misma generó en su discurso que tantos escuchamos reclamando por los derechos de lxs pibes delante del Ministerio de Educación. Un candombe que retumba fuerte en el corazón de todos los presentes.

Cuando todos se disponen a almorzar, me “escapo” y me subo a la Partner para llegar al “acampe”. Allí, frente al Consejo Escolar de Moreno, que abandonó a las escuelas y no ejecutó las obras necesarias, hay dos carpas que no se han movido de allí desde aquel fatídico 2 de agosto en el que la escuela 49 explotó y murieron inmediatamente Sandra y Rubén.

En la carpa azul, la más grande, encuentro unos 6 o 7 militantes sociales. Algunos de ATE, otros de movimientos sociales que están acompañando la movida. Afuera y al sol, unas 15 mujeres están preparando las verduras para la sopa de la noche.

Hablo con todos. Me reciben con afecto. Me cuentan de que no es fácil sostener esta medida pero que están muy fuertes. Las mujeres, mientra pelan papas y zanahorias, me dicen con toda convicción que no abandonarán la lucha, que “me quede tranquilo”, que esto no puede quedar así…    

La interventora nueva que reemplaza al anterior al que echaron, fue dos veces al acampe. Sin soluciones, sin respuestas. Prácticamente ni la recibieron. Todxs están muy enojados.
Les cuento de la VTE y me dicen que, esa misma tarde, lo van a conversar en la reunión de organización que estaban por tener. Me agradecen y me piden que les haga llegar saludos a todxs los que estamos en esta campaña.

Le hago un reportaje a uno de los compañeros del movimiento Evita que está allí para pasarlo en las redes de FARCO. Los medios grandes ignoran, tapan, silencian, ocultan. Son abiertamente “medios de desinformación y engaño”. Me agradecen que cuente y difunda…

Me subo nuevamente a la camioneta con una sensación de emoción y adrenalina. Me doy cuenta qué importante es haber estado allí.
Mi segunda etapa es ir a la escuela 49. La que estalló aquella mañana y la que, desde entonces, tiene en vilo mi propia vida en esta campaña por la VTE. Esa escuela que hasta sueño de noche…

Como es sábado al mediodía imagino que no habrá nadie allí. Pero igual quiero ir a conocerla.

Con el google map comienzo dar vueltas por Moreno. Me meto por un montón de barrios y barriadas. Con calles destruidas, como casi todo el conurbano. Tierra, basura, descuido por parte de lo público. Y voy. Y voy.

Al fin, llego a la calle que me lleva a la escuela. Cuando veo en la esquina el gran mural que le acaban de hacer a Sandra y a Rubén, me doy cuenta que llegué a destino.

Siento un estremecimiento fuerte. Allí están. Allí está la escuela.

Camino por la vereda al lado de la pared amarilla que había visto en las fotos. Una pareja joven está pegando con cinta unos dibujos hechos por chicos. Coco, la chica, es maestra del programa de Patios Abiertos de la escuela. Está los sábados. Y me cuenta que habían estado trabajando con sus alumnos sobre los derechxs de los pibes. E hicieron un montón de dibujos. Cada uno, un derecho que un chique identifica… Me pega uno: “Derecho a festejar el cumpleaños”. No es joda. Emociona. Conmueve.

Le cuento a Coco de la VTE. Me pide uno de los carteles para pegarlo en la pared de la escuela. Ella misma lo hace. Su compañero nos saca la foto allí.

 

Me dice si quiero ver el patio de afuera. (La escuela está cerrada y hay obreros adentro trabajando…) Camino unos metros más y me encuentro con casi 300 personas -adultos y chicos – o más, que estan como en un día de fiesta. Hay chicxs de otras escuelas que han venido a organizar juegos con los pibes de esta escuela.

Le pregunto a Coco si hay algunas madres de la escuela. Me acompaña y me presenta a unas 10 madres que estaban cocinando y a una auxiliar, compañera de trabajo de Rubén en la escuela, que hacían un guiso maravilloso para que comiera aquella pequeña “multitud”.

 

Les muestro el afiche de la VTE y, antes de que abra la boca, me dicen que está buenísimo. Le preguntó “¿Qué?” y me empieza a explicar qué es la VTE. Casi lloro.

Y me siguen diciendo que están allí para luchar por todas las escuelas y no solo por esa. Y que aunque les entreguen la escuela nueva e impecable, no iban a comenzar las clases hasta que todas las escuelas de Moreno no estén en condiciones.  Y que no piensan bajar los brazos ni aflojar un centímetro. Por sus caras y por sus actitudes, esto se nota que va en serio.

 

Están felices de que esté allí. NI entiendo por qué pero me piden sacarnos una foto y una de las mamás se saca un PIN que hicieron y me lo prende en el pecho. El PIN dice: “El límite tendría que estar más lejos de la muerte y más cerca de la DIGNIDAD”.

 

Les hago también una pequeña nota para FARCO que les mando a todas las radios comunitarias con las voces de estas increíbles mujeres… que son como tantas de las que hay en nuestros barrios. Gigantes, enormes, que llevan todos los pañuelos del mundo y están siempre donde hay que estar.

 

Me acompañan Coco  y su compañero hasta la esquina. Con Juanchi y Aisa, alumnitxs de la escuela. Nos sacamos una foto delante del mural. Les doy un beso y me voy a la Partner.

 

Tardo unos minutos en poder arrancar. Todo esto ha sido muy fuerte. Me lo llevo en el corazón.

Orgullos y regalos que le da a uno la vida. Cariños, emociones, compromisos, aprendizajes.

Luchas por los derechos de lxs pibes, de los docentes, de la comunidad.

Por la memoria viva de Sandra y Rubén. que siguen vivos en todxs los que encontré en Moreno.

Y me vuelvo casi en shock al encuentro de Escuelas de Gestión Social. Alllí, unos doscientos profes, docentes, pibes… siguen luchando por los derechos a una educación en serio para nuestro pueblo…

Esta historia, como la historia misma, continuará… y continúa.

 

Alberto Croce

24 de agosto de 2018

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¿Vos transás para avanzar? De coimas y negocios turbios..

Quiero escribir sobre un tema espinoso que nos está atravesando en estos días con una fuerza notable que llena las páginas de todos los diarios y portales de internet. Es necesario que lo primero que afirme es que no defiendo las coimas, siempre me “negué” a utilizarlas, porque creo que hacen mucho más daño de lo que imaginamos.

Dicho esto, quisiera reflexionar y dar mis puntos de vista sobre un tema sensible y complejo. Siento que no es sencillo hacerlo porque estamos en momentos en donde las operaciones polìticas están presentes con mucha fuerza.

Las coimas no son nuevas. No aparecieron ni en el gobierno de Macri, ni en la década kirchnerista. Desde que tengo memoria han formado parte de la misma estructura de las compras y ventas, no sólo en el ámbito público sino también en el privado. (Algunos suelen decir que lo que sucede en lo privado es un problema “entre privados”. Yo pienso que no es tan asi porque termina repercutiendo en los mismos productos que ,”llegan” luego, al sector público para el resto de la población. Por ejemplo, una coima entre proveedores que prestan el servicio de comedores escolares, hace que un producto quizás no tan bueno, sea finalmente servido en los platos de lxs niñxs…)
Algunos piensan que es hasta gentil, ofrecerle un “reconocimiento” a alguien que te hizo posible hacer un negocio. Que es algo que debe hacerse, si uno es leal y agradecido. Y no tienen problema en justificarlo, cuando sucede como consecuencia de haber podido hacer una operación comercial y no como causa de que se haya hecho.

Pero volviendo al tema de las coimas en las licitaciones y adjudicaciones públicas, no sólo han existido desde que tengo memoria, sino que son en gran medida la causa del enriquecimiento de polìticos y funcionarios, por consecuencia de negocios manchados de corrupción, también de empresarios, lobbistas y empresas. Es así como las rutas se destrozan, los desagües no alivian las inundaciones, los aviones se caen, los trenes no frenan y las escuelas explotan con los docentes adentro…

Si me permiten una “intimidad”: Una de mis primeras experiencias personales sucedió al poco tiempo de haber dejado la congregación lasallana. En aquel momento era un jovencito idealista y tan poco experimentado como ingenuo en estas y otras cosas. (Lo primero creo que lo mantengo… lo otro ya no.) Comencé a trabajar en una PYME y, como responsable de compras, debí seleccionar a un proveedor por una operación que, a valores de hoy podría representar unos 100.000 dólares… Cuando finalizamos la compra, el vendedor de nuestro proveedor me llamó para preguntarme en qué cuenta yo quería que me depositara “mi comisión”. No entendí de qué me hablaba y, cuando pude comprenderlo, le dije que no tenía nada que depositar. Pasaron unos cuatro días y volvió a llamarme casi desesperado para pedirme POR FAVOR que le aceptara el ofrecimiento porque en la empresa en la que trabajaba pensaban que debía haber otro asunto oculto qué él había hecho y que lo iban a echar… Volví a negarme a hacerlo… pero me dí cuenta de que las cosas eran mucho peores que lo que yo imaginaba. Era como inaceptable no recibir dicho reconocimiento.

Quisiera poner sobre la mesa dos consideraciones, en este momento en que los empresarios de las principales empresas están cuestionados, “arrepentidos” o presos. El sistema de coimas es un “modus operandis” habitual que excede estas grandes licitaciones. Atraviesa la adjudicación de represas pero también la de un kiosko de fotocopias en una universidad. Por supuesto que la gravedad de las consecuencias no es la misma… pero la manera de operar y las justificaciones correspondientes allí están.
Sin dudas, la obsenidad cada vez más descarada de la sociedad de consumo, potenciada por una publicidad invasiva y arrasadora, agrava la situación. El acceso a los bienes apetecibles por todxs, casi es imposible si no nos arrodillamos ante la opción de la coima… Y cuando uno ve cómo han crecido los barrios privados, la venta de objetos lujosos, los viajes al exterior, la indumentaria personal carísima… puede imaginar cuánta mierda hay debajo y detrás de la posibilidad de acceder a esos bienes. La combinación entre corrupción, manejo del poder y timba financiera es letal para la mayoría de la sociedad, que tampoco está blindada a la tentación de recurrir al mismo mecanismo en cada esquina. Los vendedores ambulantes con los guardianes de calle, los que menudean la droga con la policía, los que juegan deportes con los árbitros, y casi todos cuando nos exponemos a cualquier sistema de control…

Entonces, al ver lo que sucede hoy con los “cuadernos Gloria” no puedo menos que vivirlo como una sobreactuación. Pareciera ser que de golpe, aparecieron algunos cruzados que han decidido ocuparse de la recuperación moral de la patria, pero… ojalá fuera eso así. Más bien, creo que estamos siendo todos utlizados para ir una vez más contra el gobierno kirchnerista, y esperar mientras que bajen las olas para que las grandes empresas vuelvan a operar haciendo las mismas cosas. No creo en la calidad ética de Stornelli ni de Bonadío y sí creo que la misma investigación es fruto de una operación combinada de corrupción del sistema judicial.

Cuando no -según muchos amigos me vienen contando- es una operación de empresas transnacionales para sacar del juego a nuestras empresas “nacionales” y comenzar a operar desde fuera la obra pública en nuestro país. Y yo siento que no me resulta nada atractivo defender a estos representantes “de la patria” que la han venido esquilmando sin piedad, justificándose siempre de mil maneras… Atracos que le han permitido no perder ningún privilegio a los que se han acostumbrado demasiado desde que tienen poder.

La segunda cuestión que quiero traer a la mesa es la que tiene que ver con el financiamiento de la política. Es un tema crucial sobre el que estoy demasiado desorientado y confundido. Y no me da vergüenza compartirlo.

Por una parte, estoy totalmente convencido de que es imposible enfrentarse con todos los intereses que debe hacerlo quien quiera defender los derechos y necesidades del pueblo, si no tiene el dinero suficiente para sostener lo que proponga. Y, en realidad, nunca tendrá el dinero suficiente porque lo que tiene en frente constituye el poder verdadero, consolidado, impune, inmune y muy rico. Los intereses financieros ganados en un minuto por ese sector, alcanzan para dar vuelta mil decisiones y comprar muchas voluntades. ¿Cómo hacer entonces? No pocxs compañerxs piensan que esos “retornos” de obras públicas son el único camino para poder fortalecerse en este sentido. Con cierta “resignación”, afirman que no hay otra posibilidad que esa si se es gobierno y que, muy posiblemente, son muchos los compañeros y conductores que debieron construir poder de esa manera para poder lograr algunas de las conquistas de los años kirchneristas. Hasta llegan a pensar que esa “acumulación preventiva” también es necesaria para poder pagar a los abogados que te deberán defender cuando salgas de la función pública porque, si no cometiste delitos, seguro te los van a inventar, para que no vuelvas a pensar en pararte desde el campo nacional y popular. Allí está Lula en la cárcel para mostrártelo. O Boudou, o De Vido o MIlagro Sala. Ahí está Correa, empezando a afrontar un juicio. El poder ya maneja la justicia, casi a su antojo, finalmente. Si no en una instancia, en la siguiente y, si hiciera falta, en las cortes supremas.

¿Y cómo puede hacer un político joven y honesto para “llegar”? Tiene que pagarse campañas, salir en la tele, viralizarse en las redes, viajar, reunirse… En frente, a veces en su mismo partido, tiene que competir contra un empresario local que tiene “con qué” para ganarle, porque luego recuperará más o menos rápidamente lo que invirtió en la campaña, con retornos express.

No tengo respuesta para esto. Conozco muchxs jóvenes con ganas de hacer política entusiastas y honestxs. Lxs veo empezando un camino casi con la ingenuidad que yo tenía cuando conocí la corrupción más estructural. Y siento la obligación personal de acompañarlos, alentarlos y de estar cerca. Pero no puedo ocultarles mi preocupación de que, dentro de poco tiempo, no puedan reconocer que no les fue posible avanzar sin transar…

Me siento parte del sector que reconocemos que queremos ser nacionales, populares, democráticos, latinoamericanos y, ahora, feministas. Pero estoy convencido de que si no encontramos respuestas urgentes a estas cuestiones, que sean satisfactorias y permitan encarar la cuestión de otra manera, casi comenzamos vencidos a jugar el partido que tenemos por delante. Porque si solo los que tienen dinero tienen chances y el dinero “grande” hoy se tiene de estas manera, estamos en un tunel muy oscuro. Y como la tentación es grande, si no hay una gran fortaleza militante, posiblemente muchos terminen encontrando en la política un camino para separarse del pueblo, recoger beneficios personales, construirse privilegios individuales y encerrarse en una vida confortable y egoísta, escondidos debajo de mil justificaciones.

Sentimos que tenemos un proyecto para proponer. Un proyecto por el que vale la pena vivir, luchar, dejar muchas cosas. Pero tenemos que aprender y sostener que no es traicionando al proyecto como se lo construye. El gran desafío es que el proyecto avance sin negarlo. “La pelota no debe mancharse”, dirìa nuestro querido filósofo futbolero…

Confío en ustedes, mis compañerxs. Con ustedes encontraremos algunas respuestas para caminar. No está fácil. Quizás por eso me animo a compartir estos pensamientos. No sé si seré demasiado romántico. Pero pienso que ni el Che, ni Evita, cayeron nunca en estas trampas. Ni muchos otros. Pienso en Isauro Arancibia, pienso en Carlos Mugica, en el Pocho Lepratti.
Por ellos y con ellos… si tengo que perder, prefiero que sea de su lado…

Sigo prefiriendo un mate calentito en ronda de compañerxs que el mejor wisky “on the rocks” en el lobby de los hoteles cinco estrellas. ¡¿Qué le voy hacer”?! De ese lugar, con la ayuda de todos ustedes, no vuelvo más.

Alberto Croce

Agosto de 2018

CRONICA Y REFLEXIONES SOBRE EL 8º EPEP en Resistencia, Chaco

Hace algunos meses les informè que se realizaría en Resistencia, Chaco, el 8º EPEP (Encuentro de Educadores de Educaciones Posibles). Finalmente el mismo tuvo lugar del 20 al 22 de julio.

Me parece importante que los miembros de la CADE tengan informaciòn sobre este espacio de primera mano. Por ello, les envìo este informe que tiene varios “componentes”. Por una parte, partes de un informe que elaboraron los integrantes de una de las experiencias que participó: “Tierra Fértil”, de Beccar, Pcia. de Bs. As.

Luego, algunas consideraciones personales para completar la información.

Y algunos “debates abiertos sobre las Escuelas de Gestión Social” que me parecen tambièn interesantes para compartir con ustedes.

1. Informe sobre el EPEP (gracias, compañerxs de Tierra Fértil)

 

 

Hace 6 años que escuelas y proyectos educativos, madres, padres y educadores inquietos se encuentran en algún punto de Argentina para compartir experiencias, dudas y certezas. Este año más de 200 personas viajaron a Resistencia, Chaco, con la escuela pública de gestión social “Héroes Latinoamericanos” como anfitrión del 8o. Encuentro de Educaciones Posibles (EPEP).

Con los años, para incluir también a la educación no formal y a la desescolarización, la E de EPEP pasó de ser Escuela a Educación, y la P de Provincial (porque los primeros encuentros fueron en Buenos Aires) a ser la P de Posible. La iniciativa es de REEVO, la red de alternativas en educación que continuó lo que el documental “La Educación Prohibida” generó en 2012, el año de su explosivo estreno online.

La clave de estos encuentros es la autogestión. Porque más allá de las diferencias pedagógicas, sociales o políticas, la meta de administrarnos de la forma más autónoma y democrática es común. Se trata de tomar la educación por mano propia, como fue siempre. Porque nacemos y morimos aprendiendo, fuera o dentro de las instituciones que vamos creando con ese supuesto fin a lo largo de nuestra historia.

La dinámica suele ser así: el primer día los que van llegando proponen círculos de conversación y anotan el tema en papeles que se van pegando en una pared hasta completar la agenda para los tres días de encuentro. Hay actividades en simultáneo y cada cual elige. El registro con imágenes, texto o video también es colaborativo, igual que la preparación de las comidas o las tareas de limpieza y cuidado.

Estas fueron algunas de las propuestas de este año: “Educación wichi: escuela sin paredes”; “Educación emocional”; “Herramientas bioconcientes, familia y nuevos paradigmas”; “Terapia entre proyectos”; “Ronda de madres cuidadoras QOM“; “Tejiendo redes, nacionales y regionales”; “Infancias trans: la experiencia del Bachillerato Popular Mocha Cellis”; “¿Se puede deconstruir la educación del patriarcado?”; “Educación, géneros y disidencia sexual: taller de aplicación de la ESI”.

Y claro, las conversaciones informales son tan ricas como las organizadas. Hubo venta de libros, talleres de danza y movimiento, de instrumentos con tacuara, cine, juegos nocturnos para chicos y chicas, intercambio de semillas.

Se presentaron dos libros. “Hacia una educación para el buen vivir” (Patricia Weissmann compiladora, Editorial Maipue, Mara del Plata, Argentina) es la segunda parte del libro presentado en el encuentro anterior, producido por la Facultad de Humanidades de la Universidad de Mar del Plata, con la colaboración de proyectos y personas que son viajeros frecuentes de los EPEPs.

El otro libro es también una compilación, pero de historias de familias que educan sin escuela. “Más allá de la escuela. Historias de aprendizaje libre” fue pre-financiado mediante crowfounding y es la primera iniciativa de este tipo,  impulsada por Constanza Monie y Cesilia Roja. Cuando los lea, les cuento. Pueden conseguirlo acá.

En esos días chaqueños también aprovechó para reunirse la Segunda Mesa Nacional de Trabajo de Educación de Gestión Social y Cooperativa, que emitió dos declaraciones. La de Chaco apoya el proyecto de ley presentado en la Legislatura local para regular a las escuelas de esa provincia. La de Santa Cruz, por su parte, rechaza la Resolución 1263/18 del Consejo Provincial de Educación de Santa Cruz, por “atentar contra la continuidad” de la “Escuelita del Río” de la localidad Comandante Luis Piedrabuena.

Ambas declaraciones llevan la firma de 17 espacios educativos integrantes del Movimiento Nacional por la Educación de Gestión Social y Cooperativa y la adhesión de tres organizaciones: la Red de Educación Transformadora de Uruguay (integrado por más de 30 proyectos educativos), REEVO (Red de Educación Alternativa) y C.A.D.E. (Campaña Argentina por el Derecho a la Educación).

Al final de cada EPEP, cuando se van intercambiando los últimos datos, apagando los fogones y desarmando las carpas, se decide en plenario el lugar para el encuentro siguiente. Y ahí aparecen los valientes: para el 2019 el lugar es Mar del Plata.


2. Algunas consideraciones personales

    A este 8º EPEP llegaron unas 200 personas. Realmente me impactó semejante  movida totalmente autogestionada. Cada uno o cada experiencia, cubrió sus costos y aportó algo a los gastos logísticos comunes. Finalmente, allí estábamos los 200 participantes dispuestos a compartir, reflexionar y conectarnos de distintas maneras.

    Como dice el informe, varias experiencias propusieron diferentes talleres. Todos muy interesantes, teniendo en cuenta, claro, diversísimos intereses, realidades y situaciones. La base de estas experiencias es el conjunto de aquellas que se reunieron a partir de la película “La educación prohibida” y que se fueron creando luego de aquella producción.  

Este año, además, un incipiente “Movimiento por la Educación de Gestión Social y Cooperativa” que fue surgiendo dentro y fuera de este espacio, se convocaba para realizar allì una “Mesa de debate y organizaciòn” que tuvo lugar durante casi todo el sàbado. Allí, unas 20 experiencias tomaron parte y compartieron sus puntos de vista y preocupaciones actuales frente a diversos “ataques” que algunas escuelas de este tipo estàn sufriendo en los últimos meses.

En particular me interesaba participar de este espacio, al que vengo de alguna manera acompañando y del que vengo informándoles hace ya unos meses, que reúne escuelas que luchan por su reconocimiento, desde una modalidad de Gestión Social (no Privada, no Estatal) de la que habla la Ley de Educación Nacional, pero que no tiene aún marcos normativos claros en las diferentes jurisdicciones. (les comentarè sobre esto, en el ùltimo punto de este informe).

Como se dice en el informe inicial, hubo una gran diversidad de talleres. Si hubiera que buscar puntos en común o focos, los concentraría en: Cuestiones que tienen que ver con la educación en la naturaleza y el entorno, cuestiones que tienen que ver con la ESI y la diversidad, cuestiones que tienen que ver con las culturas y saberes de los pueblos originarios. Por supuesto, hubo tambièn espacio para distintas dinámicas y técnicas de meditación, de danza, así como fogones y baile.

Quiero destacar aquí que uno de los grupos numerosos que participó provenía de la experiencia de bachilleratos populares de la que participa y es referente nuestro compañero Nahuel Casademunt, de la que su organización del Centro de Estudio de los/las Trabajadores de la Educación Popular, es miembro de la CADE. Dicha organización está promoviendo, en el marco de la CTEP y de la CTA Autónoma, la creación de un sindicato que agrupe a los trabajadores de la Educación Popular que participan de diversas experiencias educativas, entre ellas, los bachilleratos populares (SINATEP)

En este espacio del EPEP, plural por definición, no todas las organizaciones y experiencias tienen interès en lograr ni reconocimiento ni subsidios por parte del estado. Algunas se orientan a defender sobre todo, el derecho a enseñar que tienen las familias, y postulan la “escuela o la educación libre”. Pero no todas están en esta posición. Muchas otras defienden el derecho a la educación y luchan por diferentes formas de reconocimiento por parte del estado, primando la postura por la reivindicación de la Educación de Gestión Social. Que el evento se haya realizado en Chaco, porque en Resistencia existen escuelas provinciales de gestión social, en particular, la número 1 “Hèroes Latinoamericanos”, creada por el MTL, da cuenta de esta perspectiva.

Como les informè ampliamente ayer, la noche en que finalizó el encuentro, la policía baleó con munición de goma a dos pibes del barrio de la escuela. Uno de 11 y otro de 13, este último alumno de la escuela. Esto implicó que ayer una importante movilización de diferentes organizaciones sociales que finalizó a la noche con el compromiso del ministerio de seguridad provincial que recibirá a los padres y a las organizaciones para hablar sobre el hecho y exigir la expulsión de estos policías de sus responsabilidades actuales. Asì que, de los debates pedagógicos y político educativos, pasamos a la militancia en las calles, sin escalas.

3. Debates abiertos sobre las escuelas de gestión social y cooperativa

Como les comenté más arriba, me interesó particularmente participar de los debates que se dieron en el marco del naciente “Movimiento de Escuelas de Gestión Social y Cooperativa” y que incluían espacios educativos de Buenos Aires, CABA, Chaco, Salta, Entre Ríos, Córdoba, SAnta Cruz, Santa Fe y Río Negro. Entre otras, participaron algunas escuelas que vienen del espacio de las llamadas “Escuelas Experimentales”, que surgieron en La Plata hace màs de 30 años y que han continuado, con diferentes momentos y altibajos, hasta la actualidad. También participaron del espacio la Escuela La Cecilia, de Santa Fe, algunos de los Bachilleratos Populares de CABA, varias Esc. Provinciales de Gestiòn Social del Chaco, entre otras.

Este movimiento está definiendo cuál será su mejor relación con la Asociación Nacional de Escuelas de Gestión Social, que integran entre otros nuestros amigos de FECEABA en Pcia. de Bs.As., y que tendrán su encuentro nacional dentro de pocas semanas.

Durante el sàbado, la Mesa en la que se discutían estas temáticas fueron centro de mi atención/participación. Desde hace muchos años, en realidad, participo de estas búsquedas que me llevaron, junto con un grupo de compañerxs con quienes formamos EPEBA hace más de 30 años, a buscar un reconocimiento diferente al que proponían las normativas y que nos encuadraban en transformarnos en experiencias de gestión estatal o privada, desconociendo la naturaleza particular de nuestras propias experiencias de organización popular y comunitaria.

Los debates han continuado en el tiempo. Se han enriquecido y se han fortalecido con las prácticas que le dan màs encarnadura. Pero, a su vez, no puedo esconderles cierta frustración que se siente cuando se comprueba que no se ha avanzado demasiado en este camino.

Por una parte está la administración del Estado, que sigue sin visualizar las características peculiares de experiencias de este tipo y forzándolas a adecuarse a normativas que no las contienen. Por otra parte, en tiempos en los que las tendencias por la privatización de la educación se profundizan y sofistican, desde algunos sindicatos docentes se presenta a estas experiencias como promotores de esta privatización o como facilitadores de la tercerización y la desresponsabilización del estado por la educación. El terreno es muy difícil y está lleno de obstáculos para estas experiencias educativas.

A veces surge la pregunta sobre qué diferencia una escuela de gestión social con una escuela de gestión privada que atiende a población en situación de vulnerabilidad. Creo que es muy importante tener clara esta diferencia. Pero no siempre la “claridad” conceptual acompañará la definición clara de las prácticas en sí mismas, ya que estas están condicionadas por muchas realidades que las exceden.

Una de estas características es la naturaleza de la organización e institución que la crea, impulsa y gestiona. En principio se trata de una organizaciòn popular o social. Con integrantes de las mismas comunidades. Que buscan dar respuesta educativas concretas a las necesidades de sus propias comunidades.  Por supuesto, sin fines de lucro (en serio). Y que funciona como organizaciòn social o cooperativa, o sea, tiene sus asambleas, autoridades rotativas, participaciòn activa de sus miembros… etc. Paro aquì. De esto hay mucho para decir observando las prácticas. También es cierto que las organizaciones viven procesos dinámicos y que hay más película que foto para considerar.

Otra característica es que entiende la educación como un derecho que debe proveerse gratuitamente a los estudiantes y sus familias. (¿Cómo hacerlo cuando el Estado anuncia, en no pocas provincias, que ni siquiera cubrirá los costos de las escuelas de gestión estatal?)

También considera la educación como un bien público. Por lo tanto disponible para todos. Sin discriminar ni seleccionar matrícula por ningún motivo màs allá de la cercanía territorial con sus estudiantes. La escuela de Gestión Social no “elige” a sus estudiantes.

En general son escuelas que tienen un proyecto político pedagógico claro. Y que es comunicable a las familias, estudiantes y docentes para que la elijan si desean hacerlo. En el caso de las escuelas surgidas de movimientos sociales con posicionamientos polìticos (no partidarios) esto debe ser particularmente transparente para todos los que participan de la comunidad educativa de la EGS.

Otro tema muy sensible es la selecciòn de los docentes que integran el equipo de trabajo que lleva adelante este proyecto polìtico pedagògico. Con resistencia, el mundo educativo ha aceptado que las escuelas de gestiòn privada nombren a su equipo docente. Desde quienes defienden la educación pública de gestión estatal, se ve este punto como una diferenciaciòn clara respecto de su postura en relación con el “estatuto del docente”. Las EGS reclaman para sí esta prerrogativa. Se trata de un punto de conflicto que se expresa en la práctica de diversas maneras.

La última característica que quisiera señalar aquí, pero que no agota esta sintètica caracterización, tiene que ver con el financiamiento de estas experiencias educativas. En general, las EGS han venido luchando por recibir el “subsidio estatal” a los cargos docentes de la escuela. Màs allà que las modalidades pedagógicas de estas escuelas, que suelen tener aspectos innovadores que complejizan la afirmación arriba señalada, algunas de estas escuelas han logrado ser subsidiadas por los estados provinciales con diversas modalidades. Sin embargo, segùn un criterio que sostengo desde hace muchos años, el subsidio estatal a las EGS debe ser diferente del que se otorga a las escuelas de gestiòn privada. Mi postura, de larga data y pocos resultados concretos, es que el Estado, si reconoce a una escuela de gestión social, debería subvencionar los mismos rubros con que cubre la educación de gestión estatal y permitir la participación de los estudiantes y sus familias en todos los programas que implementa para la población escolar, sin discriminaciones ni diferencias de ningún tipo. O sea, sus estudiantes debieran recibir computadoras -si es que alguna vez vuelven a entregarse a todos los estudiantes -, participar de los programas de mejora institucional, cubrir sus comedores escolares, proveer equipamientos y fondos para el mantenimiento y equipamiento de las escuelas, etc.

Ese informe, como suele sucederme, se ha hecho demasiado extenso. Ojalá les sea útil.

Como siempre, quedo a disposiciòn de todxs para hacerles llegar la información adicional que estuviere a mi alcance.

Un abrazo grande.

Alberto Croce
CADE

VERDES ENAMORADXS

Los acontecimientos tan importantes que estamos viviendo me llevan a compartir con mis amigxs algunas reflexiones y puntos de vista.

No soy sociólogo ni politólogo. Por ello dejo a ellos la elaboración de aportes más académicos. Lo mío es compartir algunas herramientas que me permiten analizar lo que vivimos y  que quizás pueden serles útiles a ustedes o mejoradas, cuestionadas y hasta modificadas con sus aportes.

Ayer vivimos una jornada maravillosa en muchos sentidos. Pero también hemos podido comprobar lo que muchos llamaban “otra grieta” en la sociedad argentina. ¿De qué hablaban?

De pronto, apareció con mucha claridad, dentro y fuera del congreso, una sociedad que presentaba otras “dos partes” muy claras. De forma sencilla la denominaría como la del sector de vibrante verde de los pañuelos, conformada por los sectores progresistas y liberales “clásicos”, y la “celeste”, en donde confluían sectores más conservadores y “ortodoxos” respecto de sus prácticas y creencias religiosas.

Ayer estaba en juego el campo de los “derechos civiles”. En este campo, la sociedad argentina ha ido mostrando una constante y creciente evolución a lo largo de las últimas décadas. Una evolución que ha sido paulatina y que no se detiene ni se detendrá. Otros derechos civiles están en agenda para los próximos tiempos.

En sí, esto no tiene mucho de nuevo. Pero muchos teníamos la sensación que la “otra brecha”, la político-económica, no permitiría quizás que estos dos sectores -progesistas y liberales- pudieran confluir esta vez. Creo que lo que lo hizo posible y más bien hizo imposible lo contrario, fue “la revolución de las pibas”, que se manifestó icónicamente como nunca en esos hermosos pañuelos verdes que vimos en las cabezas, en mochilas, en los cuellos, en las muñecas… por todas partes.

Ahora bien, mi pregunta es qué consistencia tendrá esta alianza “progesista-liberal” en adelante. ¿Será, como dicen algunos, que es tan efímera que desaparecerá en cuanto nos toque hablar de otro tipo de cosas?

El “progresismo” -y no pretendo ser exhaustivo en estos comentarios- reúne a personas que piensan en un mundo más justo, con menor desigualdad económica y que otorgan al Estado un papel fundamental para lograr esa justicia y, finalmente, la redistribución que desean. En general podríamos decir que en términos políticos tienen miradas más colectivas y comunitarias -sin querer volverme romántico con  estos conceptos.

Las personas “liberales”, son claramente más individualistas. Están más preocupadas por sus propias posibilidades de desarrollo personal y consideran al Estado como un obstáculo necesario, pero quisieran que los moleste o incomode lo menos posible. No quieren un Estado que se “meta” o que controle sus vidas. Pero tampoco lo quieren de las iglesias, ni de los partidos políticos ni de prácticamente ninguna institución. En  un punto, se parecen bastante a los “anarquistas”, aunque no llegan a tanto.

Lo que ha sucedido estos días -y este tiempo- es que progresistas y liberales se han visto a los ojos y han bajado los niveles de prejuicios que mutuamente -e inconscientemente- se tenían. En las calles, cantando juntos, gritando contra el patriarcado, se han dado la mano y las han  alzado juntos. Y ha sucedido, sobre todo entre los grupos más jóvenes que han sido los más militantes, como una especie de enamoramiento social interesante entre estos dos sectores que parecían tan lejanos y que habían protagonizado, poco tiempo atrás, insultos cruzados de alto voltaje.

En esta lucha se sintieron necesarios entre sí y… al fin, no les ha parecido tan mal la cosa.

Por otra parte, cada uno de ellos, mirando del otro lado de la “nueva grieta” se han encontrado con sus antiguos “compañeros” y se han sentido un tanto avergonzados de sus posturas tan cerradas, insensibles, dogmáticas.

Lxs progresistas ya la tenían mal con algunxs compañerxs dogmáticxs. Esto no tiene tanto de novedad. Hablaban de “unidad” con la nariz tapada.

Pero ahora les sucedió también a los liberales. No se pueden reconocer – y no sé qué sucederá en adelante- con sus socios políticos y económicos.

Lo interesante de la situación actual, es que todo esto que les vengo comentando, sucede en medio de una terrible crisis económica que no nos tiene más en vilo porque son tantas las cosas que vivimos que no nos permiten enfocarnos demasiado en lo que estamos atravesando.

Tengo la esperanza -ingenua, como ya me han dicho- que esta nueva “unidad” entre progresistas y liberales, no se destruya tan rápidamente y tenga consecuencias políticas para nuestra sociedad. ¿Ustedes que piensan? ¿Ya fue? ¿Exigirá nuevas conformaciones políticas que extiendan la agenda del pañuelo verde a las reivindicaciones que exige el movimiento feminista desde los “Ni Una Menos”?

Mi convicción es que estamos ante un cambio de época muy profundo. El fin del patriarcado no es joda. Y estamos en los inicios de los inicios, con el mayor de los respetos a las compañeras que vienen luchándolo desde hace ya muchos años.

Ojalá que en los movimientos sociales y políticos surjan los nuevos liderazgos necesarios para dar forma a las sociedades que se conformarán de estas nuevas maneras de entender la vida y la realidad.

Mientras tanto, lxs que creemos que puede ser posible, cada unx desde su lugar de trabajo, mililtancia y vida, nos toca hacer realidad estos nuevos valores, miradas, perspectivas que van construyendo, la “realidad efectiva”, como muchos cantamos con entusiasmo…

Alberto Croce
junio de 2018

 

Reflexionando sobre la Jornada de Financiamiento Educativo

 

 

 

 

 

 

 

El Grupo Compromiso con el Financiamiento Educativo, junto a la OEI, organizó una importante Jornada sobre esta temática el último 18 de mayo de 2018 en el auditorio del Centro de Altos Estudios Universitarios (CAEU). El título de la Jornada fue “Aportes al debate para el financiamiento de una educación de calidad”. De la jornada participaron alrededor de 100 personas de diferentes ámbitos en forma presencial y unos 20 por sistema de transmisión directa “streaming”.

Estuvieron presentes dos diputados nacionales y tres altas autoridades provinciales (dos ministros y un secretario de educación)

En dicha Jornada expusieron 19 panelistas y se presentaron tres experiencias internacionales en cuatro mesas que tuvo la jornada. Al día siguiente, el GCFE realizó una jornada especial de capacitación alrededor de la experiencia llevada adelante por la Campaña Brasileña por el Derecho a la Educación sobre el “Costo Alumno Calidad” (CAQ – por sus siglas en portugués).

Durante el encuentro, el hashtag “#FinanciamientoEducativo” ocupó el 9° lugar en twitter, transformándose en “Trending Topic” durante todo el día.

De las 10 organizaciones del Grupo, 9 participaron activamente ya que OMEP estaba realizando su asamblea regional en Lima. Sin embargo, se mantuvieron comunicados con el evento y manifestaron su apoyo y aliento a los que estábamos llevando adelante la actividad.

 

La Jornada puso en evidencia y en escena varias cuestiones importantes:

  • El rechazo del gobierno nacional a discutir el financiamiento educativo o una Ley de Financiamiento.
  • La responsabilidad que esta situación hace recaer sobre el GCFE  para hacer cambiar esta actitud.
  • La falta de proyectos sobre Financiamiento Educativo en la comisión de educación de la cámara de diputados.
  • La falta de interés periodístico,  ya que invitamos a periodistas de muchos medios y sólo algunos respondieron al convite presencial o mediático.
  • La diversidad de miradas y  situaciones sobre financiamiento educativo que tienen las diferentes jurisdicciones según sea su relación con el gobierno federal.
  • Las distintas actitudes en la construcción del diálogo o la confrontación que es posible observar en los diferentes actores educativos, más allá de su filiación política.
  • La necesidad de profundizar en algunas perspectivas y de fortalecer las posturas con estudios serios y consistentes sobre la temática.

 

El debate e intercambio ayudó a clarificar algunas cuestiones o abrir posibilidades de reflexión o investigación.

Prácticamente todos cuestionaron la validez o utilidad de impulsar la inversión educativa en términos del porcentaje (6%) de PBI. Sin embargo, se señaló que era importante al menos “cumplir la ley”, ya que la Ley de Educación Nacional lo plantea claramente en su artículo 9°.

Al mismo tiempo, si bien se señaló como más importante impulsar un “mayor esfuerzo educativo” (porcentaje sobre presupuestos públicos), este indicador también presenta algunas dificultades, sobre todo por la situación complementaria del esfuerzo provincial con el nacional, y por las notables diferencias jurisdiccionales que existen estructuralmente en nuestro país.

Esta situación termina llevándonos a considerar la inversión por estudiante como un indicador que hay que tener en cuenta en este contexto, partiendo sobre todo de cuánto se necesita invertir para lograr una escuela de calidad.

También hubo bastante consenso en la importancia de tener en cuenta metas que de alguna manera muestran resultados de los procesos educativos. Sin embargo hubo diferentes posturas respecto de los indicadores que verifican los resultados en cuestión.  Hubo una valoración de las pruebas internacionales por varios de los panelistas pero también se señaló la necesidad de recurrir a otros indicadores para identificar procesos educativos de calidad.

Algún panelista señaló que, aún en las pruebas internacionales, parece haber cierta manipulación política de los resultados y que debemos ser muy cuidadosos con su utilización para proponer políticas educativas a partir de ellos.

También resultó interesante la constatación hecha por un panelista acerca de que proponer la educación “como un bien en el mercado” en Chile, no había dado resultados favorables observables ni había sido asumida por los padres para fortalecer la demanda de más educación.

Otro panelista señaló que es posible encontrar algunos indicadores que permiten observar una relación virtuosa entre una mayor inversión y resultados mejores en la educación, desmintiendo ciertas visiones en contra de esta perspectiva. En esta misma línea, los panelistas brasileños señalaron que en la Ley de Educación de su país, la educación de calidad comienza con garantizar una serie de insumos que la hacen posible. Por eso, el “Costo Alumno Calidad” encuentra un soporte muy grande en la misma Ley y en los Congresos Nacionales de Educación que le sirvieron de sustento y base social.

Varios panelistas hicieron referencia a la necesidad de fortalecer los recursos de los presupuestos que hacen posible las inversiones en educación. Al respecto, señalaron que hay que trabajar para fortalecer los sistemas tributarios nacionales, vencer la elusión y evasión fiscal y cobrar los impuestos con criterios de progresividad.

Los que anteceden son algunos de los elementos más importantes que, en lo personal, he podido destacar del encuentro y la capacitación realizada la semana anterior. Seguramente los completaremos con las miradas y visiones de los otros compañeros y compañeras que formamos parte del GCFE.

 

Quisiera, por último, señalar algunas orientaciones o propuestas de trabajo que pueden surgir de la experiencia vivida.

En primer lugar, está claro que el GCFE ha quedado posicionado como uno de los actores sociales importantes en la temática del #FinanciamientoEducativo . Es nuestra responsabilidad afianzar este lugar y utilizarlo para lograr los objetivos que el grupo se propone. En este momento tenemos cierto reconocimiento con autoridades, funcionarios, sindicatos, investigadores. No sólo de Argentina, también de algunos otros países de la región.

 

El GCFE tiene que darse una estrategia importante de difusión de lo sucedido en el encuentro. Para ello, será importante contar con los videos de todas las presentaciones, darle difusión y alentar el debate sobre estos contenidos. Se trata de algo “clave” para que el alcance de nuestro encuentro se expanda todo lo posible.

El presidente de la comisión de educación de la cámara de Diputados, panelista del encuentro, nos abrió las puertas a acercarnos a la comisión y llevar propuestas. Tendremos que considerar esta invitación con seriedad y pensar una buena estrategia al respecto. No debemos olvidar que los diputados y diputadas que forman el grupo, cuentan con asesores que tienen recursos y tiempo para poder concretar ideas y propuestas que podamos acercar.

Como grupo de organizaciones y redes de la sociedad civil, es nuestra responsabilidad trabajar para fortalecer la “demanda social” sobre financiamiento educativo. Allí tenemos un campo de acción muy importante que debemos ver cómo podemos movilizar en favor de las metas del grupo.

En particular, una propuesta como la del financiamiento del derecho de cada estudiante, requiere de la participación y el consenso de muchos actores y de que la propuesta sea sostenida por numerosas organizaciones vinculadas al quehacer educativo.

Como señalamos en la apertura del encuentro, estamos convencidos de la importancia de la actividad que pudimos concretar. Porque luego de 10 años, el grupo de organizaciones que integramos el GCFE estamos más convencidos que nunca que

“UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD
SOLO ES POSIBLE
CON UN PRESUPUESTO DE CALIDAD”

Alberto Croce
Secretario Nacional
CADE

 

Una Educación para el Buen Vivir

(Artículo escrito para la publicación del Proyecto de investigacion “Formas alternativas de educacion en el Siglo XXI”, directora Patricia Weissmann, radicado en el Centro de Investigaciones Multidisciplinarias en Educacion (CIMED), UNMDP.)

Son la mejor gente del mundo y sobre todo la más amable, no conocen el mal – nunca matan, ni roban -, aman a sus vecinos como a ellos mismos y tienen la manera más dulce de hablar del mundo, siempre sonriendo.  Serían buenos sirvientes.
Con 50 hombres podríamos dominarlos y obligarlos a hacer lo que quisiéramos”.

Carta de Cristobal Colón a Isabel de Castilla (luego del primer viaje) – Archivos de Sevilla.  

 

El Estado asume y promueve como principios ético–morales de la sociedad plural: ama qhilla, ama llulla, ama suwa (no seas flojo, no seas mentiroso ni seas ladrón), suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble).”

Artículo 8° de la CPE- Bolivia

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América Latina (y el Caribe- ALC) es un verdadero crisol de historias, culturas e identidades. Algunas originarias y otras llegadas de fuera o traídas por la fuerza. Hoy, el continente en el que vivimos y el que somos, es una fuente inagotable de riqueza cultural extraordinaria en donde confluyen las de los pueblos indígenas, afros y migrantes de diferentes oleadas en su larga historia, que excede por mucho los cinco siglos que la conquista europea contabiliza.

La “América Latina unida”,  la “Abya Yala”, la “Patria Grande”, soñada por nuestros próceres y por la que han dado sus vidas, desde entonces hasta nuestros días, miles de latinoamericanos enamorados por este proyecto, no es percibida por quienes la habitan como una mera oportunidad de ampliación de mercados. Es identificada como un sueño que está anclado en la Cruz del Sur y desde allí tracciona un futuro diferente para todos los que vivimos en esta tierra “Pachamama”.

El sueño de América Latina se alimenta de aquel sueño guaranítico de “la tierra sin males”. Esa utopía originaria que atraviesa nuestras tierras enredando historias desde el Cuzco hasta el Teyatepec, desde el Tihuantisuyo al Corcovado, es fuente de sentido y direccionalidad. Es la construcción o reconstrucción de la Abya Yala que anunciaron los pueblos kunas de Centro América y que hoy se expresa en esa hermosa Wiphala llena de mensajes para transmitir y que hacen ondear los pueblos andinos de América pero que se va haciendo patrimonio común de las luchas populares en todo el continente.

América Latina es una fuente de agua fresca que salta desde las estrellas y se desparrama suavemente hasta llegar a las profundidades de las raíces de nuestro continente. Cruz del Sur y Pachamama se encuentran generando los colores de esa Wiphala, con los sonidos de las quenas y los atabaquis, los movimientos vibrantes de las capoeiras, la danza melodiosa de las guaranias, los atrevidos tangos, los provocativos mariachis y los hondos loncomeos.

Maíz que se convierte en arepas, tacos y chichas embrujadas. Cacao caliente y “sucos gelados” que encierran el trópico vibrante.

América Latina es una canción que cantamos entre todos, que vamos hilvanando desde las soledades hasta las multitudes. Canción que se alza al viento desde el faro central del Machu Pichu, con corazón de oro, madera y agua dulce.

Todo nos habla de fuerza y de identidad. Una identidad compartida más allá de las lenguas diversas y los territorios extensos y fecundos.

América Latina es una región con un futuro abierto en el mundo. Aquí no está todo dicho ni mucho menos. Desde sus Andes y sus Pampas, desde sus Selvas y Deltas, hemos parido páginas de literatura singular, la educación popular, la teología de la liberación. Todas son un grito fantástico de rebeldía frente a la injusticia, la desigualdad y la exclusión. Nuestro continente entero es un clamor irreverente llamando a un amanecer nuevo y a la tierra sin males que no se resigna, a pesar de todo…

EL BUEN VIVIR

Una de las propuestas que tiene la posibilidad de reunir en pocas palabras muchas de las dimensiones que señalamos más arriba es la del “Buen Vivir” o el  “Vivir Bien”.

El “Buen Vivir – Vivir Bien” proviene de las palabras indígenas Sumak Kawsay (en quechua) – Suma Qamaña (en aymara), que significan vida en plenitud, en armonía y equilibrio con la naturaleza y en comunidad, por lo que también algunos lo traducen como “el Buen Convivir”.

El Buen Vivir es una manera de vivir, una filosofía de vida, una cosmovisión integradora de todas las relaciones: con los demás, con la naturaleza, consigo mismo. Quienes se proponen “Vivir Bien” deciden vivir de una manera diferente, como veremos más adelante.

En nuestros tiempos, la expresión apareció y se fortaleció oponiéndose conceptual y prácticamente, a otros conceptos contemporáneos. Uno de ellos, con el que más se ha confrontado,  es el de “Desarrollo”. Este último muchas veces está ligado al crecimiento económico, casi siempre fundado en una explotación irracional de los bienes que la tierra nos ofrece y que su propia cosmovisión denomina “recursos materiales”.

De esta manera, desde América Latina y el Caribe, se levantó una voz muy fuerte respecto de esta perspectiva desarrollista, que animaba y sigue inspirando a la mayoría de foros internacionales. “No buscamos el desarrollo, queremos Vivir Bien”, repetían una y otra vez en los distintos foros los militantes de esta cosmovisión.

Por otro lado, el Buen Vivir también apareció presentándose como alternativa a modelos socialistas y capitalistas, procurándo ocupar un lugar propio proveniente de los anhelos y culturas de los pueblos originarios.

En sus definiciones más radicalizadas, el Buen Vivir privilegia a la naturaleza sobre la misma persona humana. La prioridad es la vida y ésta está presente en toda la naturaleza, la “Madre Tierra”, de la que somos parte, no dueños, ni señores.

Para su mejor comprensión, recopilamos  aquí los 25 aspectos que David Choquehuanca, ex-canciller de Bolivia y especialista en esta cosmovisión, señalaba como constituyentes de la concepción boliviana del Buen Vivir. (Los encomillados son textuales de Choquehuanca).

 

Priorizar la vida

Vivir Bien es buscar la vivencia en comunidad, donde todos los integrantes se preocupan por todos. Lo más importante no es el humano (como plantea el socialismo) ni el dinero (como postula el capitalismo), sino la vida. Se pretende buscar una vida más sencilla. Sea el camino de la armonía con la naturaleza y la vida, con el objetivo de salvar el planeta y da prioridad a la humanidad.

 

Llegar a acuerdos en consenso

Vivir Bien es buscar el consenso entre todos, lo que implica que aunque las personas tengan diferencias, al momento de dialogar se llegue a un punto neutral en el que todas coincidan y no se provoquen conflictos. “No estamos en contra de la democracia, pero lo que haremos es profundizarla, porque en ella existe también la palabra sometimiento y someter al prójimo no es vivir bien”

 

Respetar las diferencias

Vivir Bien es respetar al otro, saber escuchar a todo el que desee hablar, sin discriminación o algún tipo de sometimiento. No se postula la tolerancia, sino el respeto, ya que aunque cada cultura o región tiene una forma diferente de pensar, para vivir bien y en armonía es necesario respetar esas diferencias. Esta doctrina incluye a todos los seres que habitan el planeta, como los animales y las plantas.

 

Vivir en complementariedad

Vivir Bien es priorizar la complementariedad, que postula que todos los seres que viven en el planeta se complementan unos con otros. En las comunidades, el niño se complementa con el abuelo, el hombre con la mujer, etc.

 

Equilibrio con la naturaleza

Vivir Bien es llevar una vida de equilibrio con todos los seres dentro de una comunidad. Al igual que a la democracia, a la justicia también se la considera excluyente,  porque sólo toma en cuenta a las personas dentro de una comunidad y no a lo que es más importante: la vida y la armonía del hombre con la naturaleza. Es por eso que Vivir Bien aspira a tener una sociedad con equidad y sin exclusión.

 

Defender la identidad

Vivir Bien es valorar y recuperar la identidad. Dentro del nuevo modelo, la identidad de los pueblos es mucho más importante que la dignidad. La identidad implica disfrutar plenamente una vida basada en valores que se han resistido por más de 500 años (desde la conquista española) y que han sido legados por las familias y comunidades que vivieron en armonía con la naturaleza y el cosmos.

Uno de los objetivos principales del Vivir Bien es retomar la unidad de todos los pueblos

 

Aceptar las diferencias

Vivir Bien es respetar las semejanzas y diferencias entre los seres que viven en el mismo planeta. Va más allá del concepto de la diversidad .”No hay unidad en la diversidad, sino es semejanza y diferencia, porque cuando se habla de diversidad sólo habla de las personas”, Este planteamiento se traduce en que los seres semejantes o diferentes jamás deben lastimarse.

 

Priorizar derechos cósmicos

Vivir Bien es dar prioridad a los Derechos Cósmicos antes que a los Derechos Humanos. “Cuando el gobierno boliviano habla de cambio climático, también se refiere a los derechos cósmicos, Por eso el Presidente (Evo Morales) dice que va a ser más importante hablar sobre los derechos de la madre tierra que hablar sobre los derechos humanos”.

 

Saber comer

Vivir Bien es saber alimentarse, saber combinar las comidas adecuadas a partir de las estaciones del año (alimentos según la época).

 

Saber beber

Vivir Bien es saber beber alcohol con moderación. En las comunidades indígenas cada fiesta tiene un significado y el alcohol está presente en la celebración, pero se lo consume sin exagerar o lastimar a alguien. “Tenemos que saber beber, en nuestras comunidades teníamos verdaderas fiestas que estaban relacionadas con las épocas estacionales. No es ir a una cantinas y envenenarnos con cerveza y matar las neuronas”.

 

Saber danzar

Vivir Bien es saber danzar, no simplemente saber bailar. La danza se relaciona con algunos hechos concretos como la cosecha o la siembra. Las comunidades continúan honrando con danza y música a la Pachamama,principalmente en épocas agrícolas; sin embargo, en las ciudades las danzas originarias son consideradas como expresiones folclóricas.

 

Saber trabajar

Vivir Bien es considerar el trabajo como fiesta. “El trabajo para nosotros es felicidad”,

 

Retomar el Abya Yala

Vivir Bien es promover que los pueblos se unan en una gran familia. Esto implica que todas las regiones del país se reconstituyan en lo que ancestralmente se consideró como una gran comunidad.

 

Reincorporar la agricultura

Vivir Bien es reincorporar la agricultura a las comunidades.Hay que recuperar las formas de vivencia en comunidad, como el trabajo de la tierra, cultivando productos para cubrir las necesidades básicas para la subsistencia.

 

Saber comunicarse

Vivir Bien es saber comunicarse. Se pretende retomar la comunicación que existía en las comunidades ancestrales. El diálogo es el resultado de esta buena comunicación

El Vivir Bien no es “vivir mejor” como plantea el capitalismo. Entre los preceptos que establece el nuevo modelo del Estado Plurinacional, figuran el control social, la reciprocidad y el respeto a la mujer y al anciano.

 

Control social

Vivir Bien es realizar un control obligatorio entre los habitantes de una comunidad. “Este control es diferente al propuesto por la Participación Popular, que fue rechazado (por algunas comunidades) porque reduce la verdadera participación de las personas”.

 

Trabajar en reciprocidad

Vivir Bien es retomar la reciprocidad del trabajo en las comunidades. En los pueblos indígenas esta práctica se denomina ayni, que no es más que devolver en trabajo la ayuda prestada por una familia en una actividad agrícola, como la siembra o la cosecha. “Es uno más de los principios o códigos que nos garantizarán el equilibrio frente a las grandes sequías”,

 

No robar y no mentir

Vivir Bien es basarse en el ama suwa y ama llulla (no robar y no mentir, en quechua ). Es fundamental que dentro de las comunidades se respeten estos principios para lograr el bienestar y confianza en sus habitantes. “Todos son códigos que se deben seguir para que logremos vivir bien en el futuro”.

 

Proteger las semillas

Vivir Bien es proteger y guardar las semillas para que en un futuro se evite el uso de productos transgénicos.

 

Respetar a la mujer

Vivir Bien es respetar a la mujer, porque ella representa a la Pachamama, que es la Madre Tierra poseedora de dar vida y cuidar a todos sus frutos. Por estas razones, dentro de las comunidades, la mujer es valorada y está presente en todas las actividades orientadas a la vida, la crianza, la educación y la revitalización de la cultura. Los pobladores de las comunidades indígenas valoran a la mujer como base de la organización social, porque transmiten a sus hijos los saberes de su cultura.

 

Vivir Bien y NO mejor

Vivir Bien es diferente al vivir mejor, que se le relaciona con el capitalismo. Vivir mejor se traduce en egoísmo, desinterés por los demás, individualismo y solamente pensar en el lucro. Considera que la doctrina capitalista impulsa la explotación de las personas para la captación de riqueza en pocas manos, mientras que el Vivir Bien apunta a una vida sencilla que mantenga una producción equilibrada.

 

Recuperar recursos

Vivir Bien es recuperar la riqueza natural del país y permitir que todos se beneficien de ésta de manera equilibrada y equitativa. La finalidad de la doctrina del Vivir Bien también es la de nacionalizar y recuperar las empresas estratégicas del país en el marco del equilibrio y la convivencia entre el hombre y la naturaleza en contraposición con una explotación irracional de los recursos naturales.

 

Ejercer la soberanía

Vivir Bien es construir, desde las comunidades, el ejercicio de la soberanía en el país . En ese marco se reconstruirán las comunidades y naciones para construir una sociedad soberana que se administrará en armonía con el individuo, la naturaleza y el cosmos.

 

Aprovechar el agua

Vivir Bien es distribuir racionalmente el agua y aprovecharla de manera correcta. El agua es la leche de los seres que habitan el planeta.

 

Escuchar a los mayores

Vivir Bien es leer las arrugas de los abuelos para poder retomar el camino. Una de las principales fuentes de aprendizaje son los ancianos de las comunidades, que guardan historias y costumbres que con el pasar de los años se van perdiendo. “Nuestros abuelos son bibliotecas andantes, así que siempre debemos aprender de ellos”

 

Hacia una Educación para el Buen Vivir.

 

América Latina y el Caribe tienen una larga historia en la construcción de propuestas pedagógicas innovadoras y muy potentes. Quizás su punto más alto fue el surgimiento de la “Educación Popular”, en aquellos círculos de alfabetización que impulsaba el maestro Paulo Freire. Pero han habido, antes y después, interesantes propuestas pedagógicas que construyeron una fecunda historia de la educación en América Latina y el Caribe.

 

En esta historia, los distintos movimientos y organizaciones sociales han sido determinantes. Algunos con una trayectoria muy importante, tanto respecto de sus propias historias, como a la expansión territorial de sus iniciativas, propuestas y postulados.

 

El Buen Vivir resulta una cosmovisión de alguna manera unificante de estas diversidades. Por ello, hablar de una educación para el Buen vivir es encontrar un punto importante de encuentro para muchas luchas y causas de la Abya Yala.

 

Así como el Buen Vivir se construye también en confrontación con otras corrientes ideológicas contemporáneos, una pedagogía del Buen Vivir también lo hace.

 

Quizás el paradigma educativo que hoy aparece como más confrontado o interpelado por la concepción del Buen Vivir es el de la “Calidad de la Educación”.

 

Cuando surge esta propuesta allá por la mitad de los años 80 , empieza a postular el concepto de “Calidad” y de “Excelencia” para aplicarlo a la educación. Conceptos que surgieron de ámbitos de la producción y de la gestión institucional y que, de pronto, empezaban a ser trasladados casi sin escalas al campo educativo. Junto con estas visiones, aparecían los procesos de privatización (endógena o exógena) del sistema educativo o de sus partes, la mirada de que la educación podía ser una mercancía de intercambio en el mercado, los “ránkings” ligados a los procesos de evaluación estandarizada y a la idea del “éxito” como gran motivador de aquello que se buscaba para los alumnos que se pretendía educar. Éxito que se entendía desde lograr que un alumno pudiera llegar a tener poder y riqueza, valores a los que se ligaba este concepto. Este tipo de propuesta educativa resulta funcional a modelos capitalistas y neoliberales que hoy atraviesan América Latina y el Caribe.

 

En este contexto, proponer otro tipo de educación se vuelve indispensable. Y la Educación para el Buen Vivir es una de las mejores respuestas y propuestas que surgen desde las mismas entrañas de nuestra historia latinoamericana y caribeña.

 

Por una parte, se apoya en algunos valores y principios que están en armonía con los que hemos podido conocer algunos párrafos más arriba. Además suma algunas características propias desde lo pedagógico que la hacen también muy potente.

 

La Educación para el Buen Vivir es una propuesta de educación emancipadora, que busca que los estudiantes puedan cuestionarse críticamente sus propias visiones y miradas de la realidad e identificar estrategias para modificarla o transformarla.

 

Los que proponen la Educación para el Buen Vivir tienen como meta de sus esfuerzos pedagógicos, el educar a los estudiantes para que sean personas de bien, o, dicho de otra manera, personas buenas. Personas que hagan el bien a los que lo rodean, a la naturaleza a sí mismos. Personas que sean reconocidas por eso y no por ser exitosas en los términos del poder o del mercado.

 

Las propuestas de esta educación hoy pueden encontrarse tanto en la educación formal como también en experiencias de educación no formal y alternativa. Dependerá de las circunstancias, de las relaciones de poder, de las situaciones de las comunidades en las que surgen y de las necesidades de los diferentes colectivos. Las organizaciones y movimientos sociales han creado a lo largo de los años experiencias educativas que comenzaron siendo no formales pero algunas veces llegaron a alcanzar el reconocimiento oficial de las propias autoridades educativas en sus diferentes países y fueron penetrando la educación formal.

 

Veamos algunos de los criterios que están inspirando y orientando esta propuesta:

 

  • Una educación llevada adelante por instituciones con un proyecto político pedagógico propio. La Educación para el Buen Vivir no es una educación neutra (en realidad, no existe la educación “neutra”). Postula claramente cuáles son sus principios, valores y orientación. Respeta la posibilidad de cada uno de elegir sus propias opciones pero presenta abiertamente cuál es la suya.  

 

  • Una educación para todos. Atender a la inclusión educativa es reconocer los derechos de los sujetos, en igualdad de oportunidades y una intencionalidad de construcción de caminos para efectivizarlos. Desde el concepto de ciudadanía, se hace especial énfasis en los derechos a la educación, a la expresión, a la participación, a la gratificación, a la no discriminación por cualquier causa, al afecto, al involucramiento de adultos significativos, a tener un proyecto de vida….
  • Una educación contextualizada.  El conocimiento se construye en la interacción con los demás, la naturaleza, las circunstancias y el auto registro de la experiencia personal. La acción educativa debe apuntar a estimular estas interacciones. Por esa razón, se debe intervenir elaborando situaciones altamente significativas, en situación de identidad con la idiosincrasia de la comunidad local. Tomar como punto de partida la realidad familiar y barrial que contextualiza el proyecto educativo. Promover aprendizajes vinculados con el trabajo y la vida cotidiana, contenidos y saberes contextualizados, cotidianos, necesarios, reales.

 

  • Una educación donde los sujetos del aprendizaje son protagonistas. Se reconoce como fundamental el lugar de los estudiantes en el proceso educativo. La educación que se busca reconoce que todos pueden enseñar y todos pueden aprender. Confía en el protagonismo de los sujetos del aprendizaje en la producción de procesos de cambio. Esto conlleva el desarrollo de acciones de acompañamiento personalizado, la posibilidad de diferenciar ritmos de aprendizaje y métodos, la concreción de programas adecuados a las capacidades de cada uno, etc. Supone un fuerte sentimiento de respeto por los saberes, las culturas, las formas de aprender, los procesos y la historia de cada persona y de cada pueblo.
  • Una educación que recupera la identidad positiva. Esta educación busca producir un impacto positivo en la subjetividad; intentando desarrollar la potencialidad de los sujetos. Por esa razón, evidencia mucho esfuerzo para lograr: trabajar sobre la auto-percepción de los estudiantes; fortalecer su autoestima; desarrollar en ellos el sentimiento de potencia para enfrentar nuevos desafíos; trabajar en la construcción de la identidad; conocer el lugar en el cual se vive; desarrollar la capacidad afectiva; establecer límites claros que contribuyan a desarrollar la seguridad y la confianza en sí mismos en los educandos; crear hábitos; enfatizar la dimensión del cuerpo en los aprendizajes posibles; promover la autonomía, los aprendizajes auto-gestionarios, el interés, la creatividad y el ingenio. En este sentido, adquiere nueva significación la evaluación: se la asume como una ayuda para la auto-regulación, un trabajo para el diagnóstico permanente, una mediación entre pares, el registro de los progresos cualitativos en el proceso de aprendizaje, una orientación para el diseño de nuevas actividades escolares.

 

  • Una educación que recupera la conciencia colectiva e histórica. Otorga una importancia central al desarrollo de experiencias áulicas, escolares y organizacionales tendientes a la convivencia democrática, comunitaria y horizontal. Estas experiencias señalan también el efecto de empoderamiento que el grupo ofrece al sujeto en el proceso de enseñanza y aprendizaje, entendiendo que el conocimiento es una construcción colectiva. Por lo tanto, promueve aprendizajes cooperativos, comunitarios,  tutorías solidarias que reconstruyan los lazos del alumno con su comunidad, expresiones grupales cooperativas y solidarias, actividades de resolución cooperativa, actividades tendientes a la consideración de las dinámicas institucionales donde niños y jóvenes se encuentran insertos, actividades de auto-gestión comunitaria, etc. Todo ello inspirado en el sentido comunitario de los pueblos originarios.
  • Una educación que recupera valores. Enfatiza el desarrollo de actitudes solidarias, conciencia crítica, tolerancia, respeto por las diferencias y esfuerzo por la inclusión de las mismas como riqueza, cultura local y regional, identidad, paz. Promueve cambios en aquellas actitudes que impactan negativamente en la posibilidad de inclusión activa del sujeto en su medio social. Un aspecto considerado como fundamental  es la interacción respetuosa con la Madre Tierra Pachamama.

 

  • Una educación que parte de los saberes previos. No se trata de una declamación de discursos comunes; efectivamente, busca partir de los saberes previos, retomando las prácticas tradicionales para aplicarlas y mejorarlas. Tales son las condiciones iniciales del aprendizaje: aquellos saberes previos, valiosos y posibilitadores. Desde este lugar, cobra mayor relevancia el rescate y la preservación de los conocimientos y tradiciones regionales, la cultura local, las expresiones recreativas y celebrativas locales. En el marco de la experiencia áulica se hace referencia a la consideración de las experiencias de vida, las experiencias escolares devenidas en una trayectoria facilitadora u obstaculizadora; considerando que a través de estas experiencias, cada uno ha construido sus propios conocimientos y esquemas de aprendizaje y desde estos esquemas se atribuye significado a los nuevos contenidos.
  • Una educación que enfatiza el desarrollo simbólico. Enfatiza especialmente el desarrollo lingüístico; estimula el juego simbólico, el uso de juegos dramáticos que estimulen el desarrollo de la oralidad, actividades de interacción con material escrito, diverso tipo de intercambios, etc. Otorga un lugar fundamental a la discusión sobre las situaciones problemáticas y al diálogo entre los sujetos del aprendizaje. La intención permanente es ayudar a que los estudiantes tomen distancia sobre su propia realidad para interrogarse; pretende, por lo tanto, colaborar en el proceso de constitución y afianzamiento del pensamiento.

 

  • Una educación que se nutre del trabajo humano.  Para el Buen Vivir, el trabajo es un eje organizador. “Ama Qhilla”, llama el mandato andino. “No seas holgazán”, o dicho positivamente, “Trabaja”. El estudiante del Buen Vivir es, fundamentalmente, un trabajador. El trabajo no ocupa el lugar de “formación para el trabajo” o capacitación laboral, sino de educación del hombre trabajador. O el trabajador que se educa. No se piensa en la “inclusión al mundo del trabajo” porque no hay otro mundo que no sea el del trabajo.

 

  • Una educación para la inclusión. Desde los proyectos educativos, procura colaborar en la adquisición de competencias, habilidades para poder participar activamente en los cambios con los que nos desafía el mundo presente; pretende colaborar en la construcción de conocimientos generadores y enriquecedores de la comprensión del mundo y el desenvolvimiento en él, con contenidos globales e integradores. Intenta ayudar a comprender colectivamente las dificultades para la inclusión reconocidas en la experiencia personal y del grupo de pertenencia; Se vuelve necesario poder consensuar estas acciones pedagógicas que posibiliten el acceso a un saber más amplio, en una línea de continuidad que no separa la cultura popular y la realidad local de la cultura escolar y que posibilite la integración social. Esta educación no pierde de vista que muchas veces es necesario ayudar a los estudiantes a salir de sus propios límites materiales y simbólicos mediante la participación en eventos colectivos de pares, en eventos culturales, etc., como estrategias de apropiación del espacio comunitario y público y estrategias de inclusión.

 

  • Una educación que enraizada territorialmente: Intenta promover estrategias viables para mejorar las condiciones de vida, acciones innovadoras, acciones que favorezcan la vida en todas sus dimensiones, adquisición de habilidades orientadas al Buen Vivir. La educación debe integrar a diferentes actores locales, con diversos niveles de participación en el desarrollo de propuestas puntuales y del proyecto educativo, en general: familias, niños, miembros de la comunidad, municipios, redes vecinales, etc. La misma comunidad puede organizar respuestas a sus problemas y necesidades a partir de la valorización de sus recursos. La escuela debería colaborar en la capacitación, el crecimiento, la organización y el desarrollo de grupos y proyectos comunitarios. Por otra parte, desde esta visión, la responsabilidad del proceso de aprendizaje es compartida por las organizaciones del barrio, la escuela, la familia, etc. Es necesario promover formas de articulación circunstanciales y permanentes.

 

Los Educadores para el Buen Vivir

La educación para el Buen Vivir requiere de comunidades que educan. No se trata de educadores solitarios o individuales. Sin comunidad educadora, en cualquiera de sus formas, no es posible esta orientación educativa.
Esas comunidades están formadas por diversidad de integrantes que interactúan entre sí.

Entre otros, están los docentes o educadores, con responsabilidades diferenciadas y que tienen que estar consustanciados y comprometidos con esta manera de vivir. No se puede formar para el Buen Vivir como si se tratara de un mero contenido curricular. Los educadores para el Buen Vivir, sean docentes formales o no formales, tienen un perfil particular dentro de estas comunidades educadoras,  que podemos delinear con los siguientes rasgos:

 

  • Son animadores socioeducativos. Son quienes generan conciencia social en la comunidad; quienes recuperan críticamente los saberes locales y facilitan la apropiación de nuevas tecnologías y experiencias útiles para el desarrollo del medio. Promueven la construcción de conocimientos ,enseñan a aprender.  Se involucran en la tarea de construcción de base. Consideran que los espacios de aprendizaje van más allá de los ámbitos formales: realizan visitas, reuniones y gestionan espacios informales. Valorizan la existencia y potencialidad de otros espacios educativos no escolares. Favorecen el desarrollo, ofreciendo herramientas simbólicas y diferente tipo de interacciones.
  • Son personas sensibles y cercanas. Promueven una matriz vincular afectiva, actitudes solidarias y participativas. Dialogan y tienen capacidad de escucha. Son personas cercanas. Ayudan a descubrir las riquezas y cualidades personales, resaltándolas con estima y respeto, con sinceridad. Rescatan lo positivo y lo explicitan. Ayudan a reconstruir, reparar y resignificar identidades y auto-imágenes. Valorizan palabras y acciones de los niños y jóvenes. Son sensibles a la injusticia. Comparten emociones, vivencian el dolor ajeno como propio, intentan compensar y contener. Tienen iniciativa, creatividad y autonomía. Son flexibles, tienen una mentalidad abierta. Pueden descentrarse, tienen posibilidad de entrar y salir del lugar del referente. Comparten y ceden protagonismo. Son personas sólidas y armónicas, coherentes en su discurso y su acción. Enfrentan conflictos, socializan dificultades. Sus valores son: solidaridad, responsabilidad, tolerancia y perseverancia. Ayudan a recuperar la esperanza, el futuro y la dignidad personal.
  • Son personas reconocidas por la comunidad en la que educan. Tienen buena relación con los miembros de la comunidad y son respetados por ellos. Se relacionan con las culturas locales. Buscan códigos y formas adecuadas de relación con el contexto local. Comprenden su contexto y sus realidades familiares, porque los conocen. Respetan las diferentes culturas. Desarrollan la capacidad de ver, escuchar, comprender la cotidianidad del otro que es diferente. Están abiertos a la diversidad.
  • Son auto-críticos y con actitud de vigilancia epistemológica. Tienen capacidad reflexiva. Construyen espacios de discusión y vigilancia epistemológica, sometiendo a crítica las acciones y las lecturas que hace de los niños y jóvenes y sus familias, para no caer en idealizaciones, justificaciones, reproducciones de prácticas paternalistas, etc. Priorizan los espacios de reflexión en común. Reflexionan escuchando el aporte de los estudiantes. Se auto – evalúan y aceptan críticas. Reconocen sus preconceptos sobre la realidad local y la caracterización de la gente que vive en circunstancias desfavorables, sus saberes y vivencias que propicien o dificulten la tarea, su conocimiento de la historia y los valores culturales locales, su conocimiento de los factores socio-políticos con relación a la situación de exclusión, sus propios valores, expectativas, prejuicios y déficit, etc., para lograr mayor honestidad y libertad en sus intervenciones. Participan en instancias de capacitación permanente y colectiva. Buscan nuevos marcos teóricos. Buscan profesionalizarse y especializarse. Poseen actitud investigadora.
  • Son personas comprometidas con un proyecto colectivo. Hacen junto con sus compañeros un análisis sociopolítico de la realidad. Buscan comprender la complejidad de la realidad social local. Acompañan y apoyan las iniciativas que está llevando adelante la comunidad. Están involucrados con el futuro de los niños. Confían en que los proyectos educativos pueden crear las condiciones necesarias para el aprendizaje. Promueven el rol de los dirigentes elegidos democráticamente en la comunidad. Buscan trabajar participativamente y en equipo. Trabajan en red, registran otros escenarios de acción, con la comunidad. Tienen voluntad de transformar. Pueden trascender su formación unidisciplinar y el aislamiento profesional.. Aceptan determinados riesgos en función del proyecto colectivo. Pueden animar grupos de aprendizaje. Ayudan a lograr una experiencia de grupo y de comunicación.
  • Son educadores con habilidades para la planificación participativa. Tienen capacidad para negociar y para identificar el aprovechamiento de los recursos de la comunidad. Pueden facilitar la comunicación y la articulación de los actores locales. Están dispuestos a coordinar esfuerzos con diferentes actores e instituciones del medio local. Tienen habilidad para mediar. Facilitan que la comunidad identifique sus problemas y tome decisiones para resolverlos. Pueden realizar diagnósticos. Tienen conocimientos de planificación. Pueden operar procesos de monitoreo y evaluación. Respetan tiempos y plazos. Poseen claridad en cuanto a etapas y tiempos de los procesos de aprendizaje.

 

A manera de conclusión

 

Educar para el Buen Vivir implica acompañar pedagógicamente una opción política, una cosmovisión y una manera de entender al ser humano. No se trata solo de un camino metodológico o didáctico activo o participativo. Es, como vimos, mucho más que ello: abrazar un proyecto político pedagógico con eje en la propia identidad.

 

Esta perspectiva encuentra hoy expresiones muy fuertes en diferentes experiencias educativas latinoamericanas. Desde las Escuelas Do Campo, del Movimiento Sem Terra del Brasil, los Bachilleratos Populares de Argentina, la UNIBOL de Bolivia, el Movimiento Pedagógico Latinoamericano, de los Sindicatos Docentes y las golpeadas y persistentes Comunidades Eclesiales de Base, desparramadas por muchos rincones de América Latina y el Caribe.

 

Pero, además, de manera no siempre muy pública ni visible, esta educación resiste hoy desde miles de aulas y de escuelas del continente que no se rinden, no se arrodillan, no bajan los brazos y siguen creyendo en las utopías, como lo enseñaba a hacer el gran Eduardo Galeano.

 

Quizás, el icono más fuerte de esta propuesta, no sea nuevo: es la escuela ayllu de Warisata, en donde educadores formales y populares en forma conjunta y participativa, construyeron una escuela que dejó marcas en América Latina allá por los años 30 del siglo XX. Allí, aquellos sueños del Buen Vivir se hicieron aulas y patios. Y esos sueños persisten hasta hoy.

 

“Entonces la capilla se pobló

Con la risa de más de trescientos niños

Ahora no había más santos de cartón

En vez de anatemas

Se escucharon lecciones de amor

Traídas por un nuevo viento

Que se cruzó con la glacial angustia del Illampu.

Era Warisatta Escuela

La campana llamaba a los trabajadores

Los clérigos sintieron que les robaban

La propiedad de aquel tañido.

Los InDios vieron nacer un augurio en los altares

y es que había otro santo demiurgo de la liberación

Elizardo Pérez llamado.

Avelino fue el primero que asomó a su alma

Entre ambos cantearon

La piedra de la entraña redentora.”

 

(En Warisata Mía,, Carlos Sebastián Mostajo)

¿Institutos de Formación Docente o Universidad Pedagógica? ¿Tiene sentido este debate?

De manera sorpresiva, un día muchos nos enteramos de que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires estaba decidiendo cerrar los distintos Institutos de formación docente (IFD) que existen en la ciudad en el marco de una iniciativa por la que se impulsaba la creación de una Universidad Pedagógica de la Ciudad de Buenos Aires.

Dicha medida provocó de inmediato, una fuerte resistencia por parte de directivos, docentes y estudiantes de estos mismos institutos. El conflicto está abierto y las posiciones, cada vez más endurecidas.

Sin duda, la formación docente es un capítulo fundamental para que una transformación educativa sea coherente y sustentable. Nadie niega esta afirmación. Sin embargo, lo mismo que sucede con otros temas educativos, en la práctica se boicotea aquello mismo que se desea proponer.

Aquellos que están pensando una mejora del sistema educativo, actúan con desconocimiento o desprecio por los actores involucrados. ¿Cuándo terminaremos de reconocer que no hay cambios posibles en el sistema educativo a los que no se lleguen sino a través del consenso y participación de los involucrados? Una y otra vez, se insiste con el mismo tratamiento fallido: querer imponer soluciones por la vía autoritaria y normativa. Pensar que los actores cotidianos del sistema educativo no quieren que nada cambie y se opondrán a cualquier buena idea que surja alrededor de estas cuestiones.

Los cambios son posibles si se los busca a través de caminos adecuados. Quizás sean más lentos… es verdad. Pero sin embargo quizás también sean mejores, y esto también es cierto.

Pero, más allá de las formas -que son fundamentales- hay otras cuestiones que hacen al fondo de lo que se está discutiendo.

 

Se propone la creación de una “universidad pedagógica”, imaginando que así se jerarquizará la carrera docente y entonces se resolverán distintos problemas que hoy sufre la enseñanza en nuestro país.

Pensarlo de esta manera es, de alguna u otra manera, creer que el título docente actual, por no tener el rango de licenciatura, pierde valor o calidad. Esta mirada es reduccionista y tiene acarreada una debilidad interpretativa importante. Quienes tienen responsabilidad sobre la formación docente en la ciudad -y en muchas jurisdicciones del país- no garantizan a los IFD ni siquiera las condiciones edilicias de calidad que la formación docente requiere. Muchos profesorados no tienen edificios propios. Y téngase en cuenta que, en la CABA. hace muchos años que hay una gestión con una misma orientación política.

Hay un tema que debe ser considerado con atención y que hace a la gestión y conducción misma de una “Universidad”. Si pensamos en una Universidad  pública, exigiría una conducción autónoma con sistema de claustros. Esto llevaría a una direccionalidad que, en el mediano plazo, no necesariamente debería responder a las necesidades del sistema educativo “real” y, posiblemente, se transformaría al poco tiempo en una entidad con agenda propia que, podría terminar siendo ajena a la que la conducción educativa jurisdiccional se proponga. Ya hay sobrados ejemplos de esto. Basta observar el mapa actual de universidades.

Hay modelos diferentes y alternativos al que se propone en CABA. Por ejemplo, el que se está implementando en la provincia de Córdoba. Allí, el camino fue jerarquizar a cada IFD, tranformándolo en una unidad de investigación y capacitación docente, no sólo inicial sino continua, trabajando en conjunto con especialistas locales que pueden potenciar una renovación en la formación docente para la jurisdicción. Para ello no fue necesario generar una estructura universitaria, que desde el vamos, deje afuera a muchos maestros, maestras y profesores que pueden ser excelentes formadores de otros docentes sin haber pasado por la universidad.

Necesitamos impulsar nuevos caminos para la formación docente. Pero debemos transitarlos con el mayor nivel de consenso y con imaginación y creatividad. Escuchando a los protagonistas, quizás estemos en mejores condiciones para acertar en las propuestas que nos llevarán mejor en la dirección deseada.

Creemos que, al debate por estas cuestiones, debe antecederlo otro muy importante – en nuestra opinión más importante- sobre nuevos formatos en la “carrera docente”. Si esto no sucede, posiblemente estos esfuerzos por una formación docente diferente, terminen naufragando. Y es un debate aún pendiente, al que no se lo está abordando con la seriedad del caso.

Por Alberto Croce,  Secretario Nacional de CADE (abril de 2017)